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Estimados colegas:
Ante los innumerables mensajes de apoyo y
solidaridad con nuestro pais ante tan dolorosa
tragedia de la naturaleza, agradezco en nombre
del Directorio de la Sociedad Chilena de Pediatria,que
me honro en presidir, todas las muestras de
aliento y
cariño en estos momentos difíciles.
Nuestro pujante pueblo,acostumbrado a estas
vicisitudes de la madre tierra nos desafía
una vez más a superarnos y a ser solidario
con el hermano doliente.
Estoy seguro que saldremos adelante ,más
aún con la fortaleza que nos entregan
nuestros hermanos latinoamericanos.
Les adjunto a continuación parte de
un poema de nuestro nobel Pablo Neruda que
en parte grafica los momentos post tragedia.
Un cariñoso abrazo a cada uno de Uds.y
a los colegas que conforman vuestras Sociedades.
DR.OSCAR HERRERA
PRESIDENTE
SOCIEDAD CHILENA DE PEDIATRIA
CRISTALES ROTOS
Hace dos días
volví a entrar, después de una
larga ausencia, a mi casa de Valparaíso.
Grandes grietas herían las paredes.
Los cristales hechos añicos formaban
un doloroso tapiz sobre el piso de las habitaciones.
Los relojes, también desde el suelo,
marcaban tercamente la hora del terremoto.
Cuántas cosas bellas ahora barridas
con una
escoba; cuántos objetos raros que la
sacudida de la tierra transformó
en basura.
Debemos limpiar, ordenar y comenzar de nuevo.
Cuesta encontrar el papel en medio del desbarajuste;
y luego es difícil hallar los pensamientos.
Mis últimos trabajos fueron una traducción
de Romeo y Julieta y un largo poema de amor
en ritmos anticuados, poema que quedó
inconcluso.
Vamos, poema de
amor, levántate de entre los vidrios
rotos, que ha llegado la hora de cantar.
Ayúdame, poema de amor, a restablecer
la integridad, a cantar sobre el dolor.
Es verdad que el mundo no se limpia de guerra,
no se lava de sangre, no se corrige del odio.
Es verdad. Pero es igualmente verdad que nos
acercamos a una evidencia: los violentos se
reflejan en el espejo del mundo y su rostro
no es hermoso ni para ellos mismos.
Y sigo creyendo en la posibilidad del amor.
Tengo la certidumbre del entendimiento entre
los seres humanos, logrado sobre los dolores,
sobre la sangre y sobre los cristales quebrados.
Pablo
Neruda ( "Confieso que he vivido")
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