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"Las Inequidades en las
Américas y su repercusión en la Mortalidad
Infantil"
Dr.
Yehuda Benguigui (*)
El Dr. Yehuda Benguigui (*) asesor de OPS/OMS inicia
la I Conferencia de Actualización en Pediatría
a celebrarse en Panamá del 7 al 10 abril próximo.
Hace un llamado a prestar atención especial a las
comunidades pobres y marginadas para alcanzar integralmente
el Objetivo 4° de Desarrollo del Milenio.
Reducir entre 1990 y 2015 en dos terceras partes la mortalidad
durante los primeros cinco años de vida y la mortalidad
infantil es el objetivo 4 de desarrollo del milenio. En
America Latina y el Caribe, Naciones Unidad estima anualmente
hacia 2007, 10.7 millones de nacimientos y 220.420 muertes
de menores en un año. La tasa de mortalidad infantil
(TMI), que refleja el riesgo de un niño de morir
antes de completar un año de vida, corresponde
al 80% de la mortalidad entre los menores de 5 años.
Los países de America Latina y el Caribe se caracterizan
por altos niveles de desigualdad social y conforman la
región de mayor concentración del ingreso.
La mortalidad infantil no es ajena a esta condición,
pues históricamente los grupos más excluidos
y vulnerables han sido los más afectados. Los análisis
de determinación de la alta mortalidad infantil
muestran que la baja alfabetización y el bajo gasto
público en salud son determinantes de gran relevancia
a considerar para su impacto.
Por su parte, la escolaridad de los padres, especialmente
de la madre, influye decisivamente en el nivel y la distribución
de la desnutrición crónica. Los factores
geográficos, culturales, étnicos e idiosincrásicos
interactúan estrechamente con la distribución
de estas variables socioeconómicas.
En el caso de la mortalidad en la niñez medida
por segmentos socioeconómicos los grupos mas desfavorecidos
registran sistemáticamente cifras mas elevada de
mortalidad según el menor grado de escolaridad
de la madre.
Si bien es cierto que la mortalidad infantil también
ha bajado significativamente en la poblaciones discriminadas,
persisten diferencias importantes entre los indígenas,
los afrodescendientes y el resto de la población,
así como entre el campo y la ciudad: la incidencia
de la mortalidad entre los niños indígenas
y afrodescendientes sigue siendo mayor, tanto en las zonas
rurales como en la urbanas.
Varios de los factores de riesgo de mortalidad infantil
- incluido el periodo neonatal - se relacionan directamente
con la salud sexual y reproductiva de la madre. Los niños
que tienen un alto lugar en el orden de los nacimientos,
cuya madre es adolescente- en especial menos de 18 años-
o mayor de 40 años o cuyo nacimiento esta poco
distanciado del anterior tienen mayores probabilidades
de morir.
Para que la región alcance el objetivo de desarrollo
del Milenio 4 y como parte de una estrategia de atención
integrada, en un contexto de redistribución del
ingreso, es imprescindible que además, la acción
sanitaria y comunitaria atribuya un lugar destacado a
la salud neonatal e infantil, haciendo mas hincapié
en la promoción de políticas y programas
eficaces, que prevengan la mortalidad evitable, en intervenciones
basadas en datos comprobados y en el fortalecimiento de
los sistemas de vigilancia que presten especial atención
a las poblaciones pobres y marginadas.
(*) Dr. Yehuda Benguigui
" Pediatra, especialista en Enfermedades Respiratorias
con Maestría en Salud Publica.
" Asesor en Salud Neonatal y de la Niñez de
la Organización Panamericana de la Salud, Oficina
Regional de la Organización Mundial de la Salud,
con sede en Washington, DC, EUA.
" Responsable por la Estrategia AIEPI - Atención
Integrada a la Enfermedades Prevalentes de la Infancia,
que tiene el objetivo de reducir la mortalidad infantil
de niños menores de 5 años y mejorar la
calidad de la atención en los servicios de salud
y la comunidad, en los países de América
Latina y el Caribe.
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