Discurso del Dr.
Dr. Roberto Rivero Quiroz en el XV Congreso Latinoamericano
de Pediatría - ALAPE 2009, celebrado en
Puerto Rico.
Honorable Gobernador
de Puerto Rico, Sr. Luis Fortunio
Señor Doctor Juan Arroyo, Presidente de
la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría
Señora Doctora Nilsa Freire, Presidenta
del Comité Organizador
Señores miembros de la Mesa de Honor
Señor Doctor Waldemar Carlo
Apreciados Presidentes de las filiales de la ALAPE
Distinguida concurrencia:
Es para mi un gran honor hacer uso de la palabra
en representación del consejo directivo
2006-2009 de la Asociación Latinoamericana
de Pediatría con motivo de la inauguración
del XV Congreso Latinoamericano de Pediatría
y me complace saludar a todos y cada uno de ustedes,
que con su presencia dan verdadero realce a esta
ceremonia .
Los pediatras latinoamericanos acudimos a esta
magna cita, a la que somos convocados cada 3 años,
conocedores de que el congreso que nos reúne
es el espacio idóneo para intercambiar
ideas y actualizar conocimientos, así como
también para analizar la situación
de la salud de la niñez de nuestros países
con la finalidad de proponer las mejores políticas,
estrategias y acciones a seguir, contribuyendo
de esta manera a aliviar la álgida situación
de la salud infantil de la región.
La Asociación Latinoamericana de Pediatría
es una institución creada hace 46 años
en la ciudad de Quito, que agrupa a las sociedades
de pediatría de los países de América,
España, Portugal e Italia. Tiene como principales
objetivos, desarrollar la pediatría en
beneficio del niño y la familia latinoamericana,
vincular a las diferentes instituciones que la
conforman y realizar el congreso latinoamericano
cada 3 años.
En el año 2000, los pediatras latinoamericanos
nos propusimos fijar metas específicas
con la finalidad de mejorar la salud infantil
y cumplir con los objetivos de desarrollo del
milenio. Han transcurrido 9 años y a pesar
de lo realizado, vemos con preocupación
que para el año 2015, fecha límite,
tendremos que redoblar y fortalecer esfuerzos
para que estos objetivos puedan alcanzarse. La
crisis económica mundial ha influido en
forma negativa en los avances que se han venido
logrando, pero es pertinente hacer una autocritica
que debe abarcar la responsabilidad individual
y la de nuestras asociaciones en el retraso de
los compromisos adquiridos. Es por todos conocido
que no solo está en manos de los médicos
cumplir esta tarea, pero parafraseando al presidente
de Costa Rica Oscar Arias, premio nobel de la
paz, en un memorable discurso en la Cumbre de
Las Américas, nos preguntaríamos
- algo hicimos mal los pediatras latinoamericanos
para que estando tan cerca este plazo no vayamos
a cumplir con los objetivos de desarrollo del
milenio que propone la ONU en lo concerniente
a la salud infantil?.
Por feliz coincidencia nos encontramos en una
fecha muy especial, exactamente a 20 años
en que los dirigentes mundiales decidieron que
la niñez debía tener una convención
especial destinada exclusivamente a ella , ya
que los menores de 18 años precisan de
cuidados y protección especiales, que los
adultos no necesitan. La Convención sobre
los Derechos del Niño es el primer instrumento
internacional jurídicamente vinculante
que asegura que el mundo reconozca que los niños
y niñas también tienen derechos
humanos.
Con este motivo, el comité organizador
ha programado una Jornada de Pediatría
Social en la cual se busca que en la agenda de
nuestra asociación se incluya el compromiso
de trabajar activa y estrechamente junto con todas
las sociedades de pediatría en la promoción
y defensa de los derechos de la niñez y
de la adolescencia
Cabe destacar que, en esta oportunidad el actual
consejo directivo ha hecho denodados esfuerzos
para que hoy estén presentes los representantes
de casi la totalidad de los países miembros,
incluidos España e Italia. Esperamos resultados
muy importantes y favorables de las reuniones
que tengamos, los mismos que servirán para
impulsar el desarrollo y consolidación
de la Asociación Latinoamericana de Pediatría
como la organización de la Sociedad Civil
que lidera y representa la voz autorizada de los
pediatras de Latinoamérica, comprometidos
por vocación, con la salud integral de
la población pediátrica de las Américas.
El consejo directivo de la Asociación Latinoamericana
de Pediatría agradece profundamente a la
Sociedad Puertorriqueña de Pediatría,
anfitriona del evento, y que también desarrolla
el LVI Congreso Puertorriqueño de Pediatría,
por la calidez con la que hemos sido recibidos
en este hermoso país, por todos conocido
como la Isla del Encanto. Asimismo les hago llegar
nuestra felicitación por la magnífica
organización del congreso. Estamos seguros
que al finalizar esta jornada las expectativas
que tenemos hoy se verán colmadas con creces.
No puedo dejar de resaltar la figura de la Dra.
Nilsa Freyre quien lidera el equipo organizador,
a ella la hemos visto trabajar intensamente, con
mucha dedicación y alegría desde
hace 6 años cuando se consiguió,
en Panamá, que Puerto Rico sea la sede
de este XV congreso que esta noche inauguramos.
Finalmente, quiero manifestar que la Asociación
Latinoamericana de Pediatría se aúna
al justo homenaje que en esta oportunidad la Sociedad
Puertorriqueña de Pediatría rinde
al profesor Waldemar Carlo, las cualidades que
lo adornan son innumerables, se del cariño
inmenso que le tienen aquí en Puerto Rico
así como en el resto de países latinoamericanos
que frecuentemente visita. Su contribución
al desarrollo de la Pediatría bien lo hacen
merecedor a ser reconocido como un Maestro de
la Pediatría Continental.
Muchas gracias.

Miembros del Gobierno de Puerto Rico, Comisión
Directiva de ALAPE y
Comté Organizador del XV Congreso Latinoamericano
de Pediatría